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Entrevista con Arantxa Ochoa, miembro de la Red de Embajadores en Pennsylvania

La artista vallisoletana, primera bailarina del Ballet de Pennsylvania desde 2001, repasa su trayectoria profesional y desvela parte de sus próximos proyectos

lunes, 08 de febrero de 2010

Arantxa Ochoa (Valladolid, 1974) es primera bailarina del Ballet de Pennsylvania desde el año 2001. La vallisoletana dio sus primeros pasos artísticos en su ciudad natal para trasladarse, a los 11 años, a Madrid, al Centro de Danza de Víctor Ullate (1985-1988), completando su formación en la la Academia de Danza de la Princesa Grace Kelly, en Monte Carlo (1988-1991) y en la School of American Ballet, de Nueva York (1991-1993), donde de inmediato ingresa en el curso más avanzado de dicha escuela, considerada la más importante de los EEUU y una de las tres más prestigiosas del mundo. En Hartford, conoció a su marido, el también bailarín Alexander Iziliaev. En 1995 se incorpora al Ballet de Pennsylvania, compañía de la que es primera bailarina desde 2001. Fue elegida por la prensa especializada como mejor diva de la danza en 1999 y desde hace un lustro compagina su actividad artística con la docente, con clases magistrales en Boston, Filadelfia y Hartford.

- ¿Cómo es la vida y el trabajo en Pennsylvania?

Paso la mayor parte del día en los estudios de ballet y en el teatro. Tengo la gran suerte de ganarme la vida haciendo lo que más me gusta, que es bailar, y eso me hace sentirme feliz.

- ¿Qué le hizo decidirse por continuar tu carrera fuera de España? ¿Es cierto el dicho de que nadie es profeta en su tierra o realmente en determinadas disciplinas artísticas hay que buscar la realización personal y profesional sin importar dónde?

Yo me tuve que ir muy joven porque cuando empecé a bailar en Valladolid había muy pocas escuelas de ballet y en España no había compañías de Ballet Clásico, lo que me obligó a buscar trabajo fuera. Pero ahora las cosas están cambiando, Valladolid tiene un gran Conservatorio de Danza y Música donde las niñas que quieran ser bailarinas lo pueden conseguir sin tener que irse de su ciudad, al menos hasta acabar sus estudios.

- ¿Echa de menos Valladolid o ya se ha acostumbrado al american way of life?

Llevo más de media vida fuera de Valladolid y sigo echándolo de menos. Después de tantos años te tienes que hacer al modelo de vida americano porque de lo contrario no estarías a gusto, pero eso no quiere decir que no eche de menos mi tierra, su cultura y sus costumbres.

- ¿Se ha encontrado con algún otro vallisoletano en sus viajes? ¿Recuerda alguna anécdota al respecto?

Sí me he encontrado con muchos españoles a lo largo de mi carrera, pero vallisoletanos, que recuerde, solo uno. Coincidimos en una gala de ballet en Washington, hace unos años.

- ¿Se ha visto resentida su actividad profesional debido a la crisis mundial?

Por supuesto que lo hemos notado. En momentos de crisis, tanto el Estado, como las grandes compañías financieras, que son las que normalmente más nos ayudan, lo primero que reducen son las subvenciones a las artes.

- ¿Cómo vivió la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca?

Con ilusión y esperanza.

- ¿Recuerda la primera vez que salió de España?

Nunca se me olvidará, tenía 14 años y fui a hacer un cursillo de verano a Nueva York, me acompañó mi madre y fue bajar del avión y empezar a sentir miedo. La ciudad nos atraía, pero a la vez nos aterraba. Fueron muchas experiencias nuevas que en los ojos de una niña se te quedan grabados para el resto de tu vida.

- ¿Qué nos puede adelantar sobre sus últimos proyectos con el Ballet de Pennsylvania?

Ahora mismo estoy ensayando un programa de seis ballets que vamos a bailar en marzo. En junio bailaré Romeo y Julieta y después tendré unas semanas de vacaciones que aprovecharé para ir a Valladolid.

- Se da la curiosa circunstancia de que hay otra bailarina vallisoletana, Clara Blanco, que forma parte de la Red de Embajadores de Valladolid. Ella en San Francisco y usted en Pennsylvania (Filadelfia). ¿Dispone de tiempo para conservar las amistades de antaño y no perder contacto con sus seres queridos?

Clara y yo sí tenemos relación, pero muy de tarde en tarde. Filadelfia y San Francisco están muy distantes y en diferentes zonas horarias. Dispongo de muy poco tiempo libre, pero para mi familia y seres queridos siempre lo encuentro.

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