"Valladolid, tu nombre, esa extraña hermosura valle de olivas, oro, aquí goteando míticos ¡quién sabe!"
Francisco Pino"Valladolid è una bella e antica città...: una città in cui il passato dell’uomo è in ogni pietra"
Leonardo Sciascia"...así, pasando por tu signo agora, como en Oriente, de Castilla nacen, Valladolid famosa y excelente."
Lope de Vega"En Valladolid aprendí a hablar. Aquellas voces que arrullaron mi infancia fueron el germen de mi expresión futura"
Miguel Delibes. Discurso de agradecimiento al ser nombrado Hijo Predilecto de la ciudad - Sep. 1986"Me di toda la priesa que pude para fundar como pudiese en Valladolid"
Santa Teresa de Jesús"Villa por villa en el mundo, cuando los años felices brotaban de mis raíces, Tú, Valladolid profundo"
Jorge Guillén, poemas"Um soldado de cavalaria que galopa à carga contra o inimigo, ou que simplesmente vai levar um elefante a valladolid, nao tem que se preocupar com os asuntos de intendência"
José Saramago. A Viagem do Elefante, 2008"No se deja Valladolid sin pena... La historia aquí se llama piedra; el arte, maravilla, y el trato, ingenio y hospitalidad"
Antonio Zozaya. Solares de hidalguía"Volved el presuroso pensamiento a las riberas del Pisuerga bellas: veréis que aumentan este rico cuento claros ingenios con quien se honran ellas"
Miguel de Cervantes. Canto a Calíope, de la Galatea
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La vallisoletana Esther Berrocal trabaja en la ONU en Puerto Príncipe desde hace 5 años . Cuando la tierra tembló estaba de vacaciones con su familia en Valladolid
domingo, 17 de enero de 2010
El terremoto ha dejado historias dramáticas. La que contamos ahora tiene un final feliz fruto de la casualidad. Esther Berrocal trabaja en la ONU en Puerto Príncipe. Cuando el temblor derribó la isla ella estaba en Valladolid, de vacaciones con su familia.
Esther Berrocal trabaja desde hace más de 5 años en Haití en una misión de Naciones Unidas para estabilizar la situación del país caribeño en materia de seguridad.
La suerte ha estado de su lado, ya que cuando la tierra tembló en Puerto Príncipe, donde ella vive, estaba de vacaciones junto con su marido y su hija de 10 meses en su Valladolid natal, donde residen sus padres. Ahora tiene una mezcla de sentimientos.
Aún no sabe nada de mucha gente que conoce, las comunicaciones con la isla son casi imposibles desde el terremoto. Consciente de cómo estaba la situación previa al temblor, no se imagina lo que sucederá ahora.
De momento le han confirmado que su casa no ha sufrido daños mayores. Ahora espera noticias y el permiso para volar hacia la isla para seguir trabajando, porque ahora… toda ayuda es poca.