"Valladolid è una bella e antica città...: una città in cui il passato dell’uomo è in ogni pietra"
Leonardo Sciascia"Valladolid, tu nombre, esa extraña hermosura valle de olivas, oro, aquí goteando míticos ¡quién sabe!"
Francisco Pino"En Valladolid aprendí a hablar. Aquellas voces que arrullaron mi infancia fueron el germen de mi expresión futura"
Miguel Delibes. Discurso de agradecimiento al ser nombrado Hijo Predilecto de la ciudad - Sep. 1986"Villa por villa en el mundo, cuando los años felices brotaban de mis raíces, Tú, Valladolid profundo"
Jorge Guillén, poemas"No se deja Valladolid sin pena... La historia aquí se llama piedra; el arte, maravilla, y el trato, ingenio y hospitalidad"
Antonio Zozaya. Solares de hidalguía"Volved el presuroso pensamiento a las riberas del Pisuerga bellas: veréis que aumentan este rico cuento claros ingenios con quien se honran ellas"
Miguel de Cervantes. Canto a Calíope, de la Galatea"Um soldado de cavalaria que galopa à carga contra o inimigo, ou que simplesmente vai levar um elefante a valladolid, nao tem que se preocupar com os asuntos de intendência"
José Saramago. A Viagem do Elefante, 2008"Me di toda la priesa que pude para fundar como pudiese en Valladolid"
Santa Teresa de Jesús"...así, pasando por tu signo agora, como en Oriente, de Castilla nacen, Valladolid famosa y excelente."
Lope de Vega
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La empresa vallisoletana Mozo-Grau comercializa sus piezas entre más de 5.000 clientes de todo el mundo
miércoles, 13 de octubre de 2010
La empresa vallisoletana Mozo-Grau, especializada en producción y comercialización de implantes dentales, optimiza las tecnologías suizas más punteras en la fabricación de relojes para crear hasta 300.000 piezas cada año, que son después repartidas entre más de 5.000 clientes de todo el mundo.
La compañía fue fundada en 1996 por Fernando Mozo, antiguo comercial de implantes de una firma catalana, y hoy cuenta con más de 60 empleados y dos patentes y está presente en mercados emergentes de Asia y Latinoamérica como China, Taiwan, Colombia, Chile o Venezuela, así como en países europeos, entre ellos, Grecia, Portugal y Polonia, donde posee una oficina.
La minuciosidad y la calidad son la gran inquietud de su fundador y su equipo, que importan la última maquinaria de los mercados suizo y japonés para conseguir la elevada precisión que requiere el trabajo con micras. Precisamente, junto con Estados Unidos y Suecia, Suiza posee el 70% del comercio mundial de implantes y es allí donde se generan estos aparatos de 'tecnología pequeña' propios de la industria del reloj.
Según Fernando Mozo, la precisión es tal que tener algunas máquinas verificadoras requiere firmar un consenso que asegure que ninguna de ellas se utilizará para fabricar armas de destrucción masiva. En total, la compañía vallisoletana ofrece en su catálogo 650 referencias, el 90% de las cuales están producidas con titanio importado de Alemania, con el que se generan piezas minúsculas cuya superficie es después tratada y esterilizada en Estados Unidos.
Para conseguir el menor margen de error, se hace un control de calidad al cien por cien de las piezas, además de pruebas destructivas cada dos horas.