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Valladolid presenta la exposición “Forma y Valor. Monedas Africanas Tradicionales”

viernes, 23 de enero de 2009

Hoy viernes 23 de enero se inaugura en Valladolid la exposición “Forma y Valor. Monedas africanas tradicionales”, que organizan la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid y la Fundación Banco Santander en colaboración con la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso. La muestra que podrá visitarse hasta el 22 de febrero en la Sala Municipal de Exposiciones del Museo de Pasión, presenta por primera vez al público esta excepcional colección de monedas tradicionales africanas. Cerca  de 200 piezas de la Colección Alberto Jiménez-Arellano Alonso -entre ellas ágatas, caurís, cuentas de vidrio, lingotes, tejidos, armas, utensilios agrícolas e instrumentos musicales- muestran la riqueza artística del trueque en las culturas y economías africanas.

Con esta exposición se pretende reivindicar el lugar de las culturas africanas en la historia del dinero y de los sistemas monetarios y, a través de ellas, comprender mejor a los pueblos que las emplearon. Las monedas son un reflejo de la sociedad, las creencias, la cultura, la economía, e incluso del desarrollo tecnológico de cada uno de estos pueblos. Sin embargo, a pesar de que la moneda africana tradicional no responde a las formas occidentales a las que estamos acostumbrados, las más de doscientas piezas expuestas son objetos que han funcionado con los mismos fines que una moneda en cualquier otra parte del mundo. A lo largo de la historia hombres y mujeres han utilizado distintos utensilios para realizar pagos, intercambios, donativos u ofrendas; estos objetos variaban en función de su propia tradición, pero tenían en común el hecho de que la comunidad que los empleaba les otorgaba un especial valor: económico, social o sagrado. Han existido otras formas de vender, comprar e intercambiar, distintas a las que hoy utilizamos pero que no son del todo ajenas a la idea de dar a un objeto que no sea una moneda, un valor económico o simbólico y usarlo como dinero. Hoy es dinero una tarjeta de plástico, un cheque, o un abono para el autobús.

La moneda occidental se empezó a admitir para algunos pagos concretos en África a partir del siglo XVI, con la llegada de los comerciantes procedentes de Europa. Sin embargo las monedas tradicionales africanas eran las únicas que se reconocían para el comercio habitual. De hecho, las monedas tradicionales han estado en circulación hasta las primeras décadas del siglo XX, momento en el que fueron prohibidas por los colonizadores europeos. Tras la descolonización e independencia política, los países africanos acuñaron sus propias monedas y se adaptaron así al sistema monetario internacional.

Tradicionalmente los pueblos africanos emplearon como dinero sal, cacao, conchas, así como tejidos, armas, herramientas, joyas, productos naturales o manufacturas a los que se les reconocía un valor por el propio material, pero también por su utilidad y por el  simbolismo o significado que tenían dentro de cada sociedad. A ello se sumará con el tiempo un interés estético, lo que los convierte además en objetos bellos y deseables que poco a poco adquirían más valor de intercambio y perdían a su vez el uso inicial para el que fueron creados. Refinando sus formas, se aumentaba su valor.

La exposición se articula en grandes áreas que responden a la forma de cada moneda. Una forma que viene determinada por el objeto del que proceden, un arma, un apero de labranza, un instrumento musical, o una joya. Se pretende ofrecer una amplia visión de las monedas africanas tradicionales atendiendo  a su forma, realzando la calidad estética de estas piezas, en muchos casos auténticas esculturas, y llamar la atención sobre su importancia en las tradiciones y economía africanas.