"Valladolid è una bella e antica città...: una città in cui il passato dell’uomo è in ogni pietra"
Leonardo Sciascia"En Valladolid aprendí a hablar. Aquellas voces que arrullaron mi infancia fueron el germen de mi expresión futura"
Miguel Delibes. Discurso de agradecimiento al ser nombrado Hijo Predilecto de la ciudad - Sep. 1986"Valladolid, tu nombre, esa extraña hermosura valle de olivas, oro, aquí goteando míticos ¡quién sabe!"
Francisco Pino"Me di toda la priesa que pude para fundar como pudiese en Valladolid"
Santa Teresa de Jesús"Villa por villa en el mundo, cuando los años felices brotaban de mis raíces, Tú, Valladolid profundo"
Jorge Guillén, poemas"Volved el presuroso pensamiento a las riberas del Pisuerga bellas: veréis que aumentan este rico cuento claros ingenios con quien se honran ellas"
Miguel de Cervantes. Canto a Calíope, de la Galatea"No se deja Valladolid sin pena... La historia aquí se llama piedra; el arte, maravilla, y el trato, ingenio y hospitalidad"
Antonio Zozaya. Solares de hidalguía"...así, pasando por tu signo agora, como en Oriente, de Castilla nacen, Valladolid famosa y excelente."
Lope de Vega"Um soldado de cavalaria que galopa à carga contra o inimigo, ou que simplesmente vai levar um elefante a valladolid, nao tem que se preocupar com os asuntos de intendência"
José Saramago. A Viagem do Elefante, 2008
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viernes, 23 de enero de 2009
Hoy viernes 23 de enero se inaugura en Valladolid la exposición “Forma y Valor. Monedas africanas tradicionales”, que organizan la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid y la Fundación Banco Santander en colaboración con la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso. La muestra que podrá visitarse hasta el 22 de febrero en la Sala Municipal de Exposiciones del Museo de Pasión, presenta por primera vez al público esta excepcional colección de monedas tradicionales africanas. Cerca de 200 piezas de la Colección Alberto Jiménez-Arellano Alonso -entre ellas ágatas, caurís, cuentas de vidrio, lingotes, tejidos, armas, utensilios agrícolas e instrumentos musicales- muestran la riqueza artística del trueque en las culturas y economías africanas.
Con esta exposición se pretende reivindicar el lugar de las culturas africanas en la historia del dinero y de los sistemas monetarios y, a través de ellas, comprender mejor a los pueblos que las emplearon. Las monedas son un reflejo de la sociedad, las creencias, la cultura, la economía, e incluso del desarrollo tecnológico de cada uno de estos pueblos. Sin embargo, a pesar de que la moneda africana tradicional no responde a las formas occidentales a las que estamos acostumbrados, las más de doscientas piezas expuestas son objetos que han funcionado con los mismos fines que una moneda en cualquier otra parte del mundo. A lo largo de la historia hombres y mujeres han utilizado distintos utensilios para realizar pagos, intercambios, donativos u ofrendas; estos objetos variaban en función de su propia tradición, pero tenían en común el hecho de que la comunidad que los empleaba les otorgaba un especial valor: económico, social o sagrado. Han existido otras formas de vender, comprar e intercambiar, distintas a las que hoy utilizamos pero que no son del todo ajenas a la idea de dar a un objeto que no sea una moneda, un valor económico o simbólico y usarlo como dinero. Hoy es dinero una tarjeta de plástico, un cheque, o un abono para el autobús.
La moneda occidental se empezó a admitir para algunos pagos concretos en África a partir del siglo XVI, con la llegada de los comerciantes procedentes de Europa. Sin embargo las monedas tradicionales africanas eran las únicas que se reconocían para el comercio habitual. De hecho, las monedas tradicionales han estado en circulación hasta las primeras décadas del siglo XX, momento en el que fueron prohibidas por los colonizadores europeos. Tras la descolonización e independencia política, los países africanos acuñaron sus propias monedas y se adaptaron así al sistema monetario internacional.
Tradicionalmente los pueblos africanos emplearon como dinero sal, cacao, conchas, así como tejidos, armas, herramientas, joyas, productos naturales o manufacturas a los que se les reconocía un valor por el propio material, pero también por su utilidad y por el simbolismo o significado que tenían dentro de cada sociedad. A ello se sumará con el tiempo un interés estético, lo que los convierte además en objetos bellos y deseables que poco a poco adquirían más valor de intercambio y perdían a su vez el uso inicial para el que fueron creados. Refinando sus formas, se aumentaba su valor.
La exposición se articula en grandes áreas que responden a la forma de cada moneda. Una forma que viene determinada por el objeto del que proceden, un arma, un apero de labranza, un instrumento musical, o una joya. Se pretende ofrecer una amplia visión de las monedas africanas tradicionales atendiendo a su forma, realzando la calidad estética de estas piezas, en muchos casos auténticas esculturas, y llamar la atención sobre su importancia en las tradiciones y economía africanas.